Comercios: cuánto cuesta atender con la puerta abierta y el aire encendido
Una puerta de 1 × 2 m abierta todo el día en Panamá pide unas 3,5 toneladas de refrigeración — lo que tiene instalado un local chico entero. Y lo que entra es sobre todo agua, no calor. Los números, y las alternativas a cerrarla.
Muchos comercios en Panamá atienden con la puerta abierta y el aire encendido. La idea es que una puerta abierta invita a entrar.
Si vende más o no, usted lo sabe mejor que nosotros. Lo que sí podemos decirle es cuánto cuesta.
Por una puerta abierta, el aire se intercambia solo
No hace falta viento. El aire frío de adentro es más pesado: sale por la parte de abajo de la puerta. El aire caliente de afuera entra por la parte de arriba a reemplazarlo. Es un intercambio continuo, todo el tiempo que la puerta esté abierta.
En una puerta de 1 × 2 m, con 32 °C afuera y 24 °C adentro, ese intercambio es del orden de 1.200 m³ de aire por hora. Todo ese aire hay que enfriarlo. Y en Panamá, también hay que secarlo.
Lo que entra es sobre todo agua
Por cada kilo de aire que entra, el equipo tiene que sacar unos 8 kJ de calor — y unos 22 kJ de humedad. Casi tres cuartas partes del trabajo es secar el aire, no enfriarlo. Es la diferencia entre Panamá y un clima seco: acá el aire de afuera tiene un punto de rocío de unos 24 °C buena parte del año.
Sumado, una puerta de 1 × 2 m abierta todo el horario pide del orden de 12 kW de carga: unas 3,5 toneladas de refrigeración. Es lo que tiene instalado un local chico entero.
Qué pasa en la práctica
Casi ningún local tiene 3,5 toneladas de sobra. Entonces el equipo trabaja sin parar, no alcanza, y la zona de la puerta queda caliente y húmeda. Los clientes que entran por esa puerta abierta son recibidos por la parte más incómoda del local.
Si el equipo pudiera con esa carga, la electricidad costaría del orden de $140 a $210 al mes — según la eficiencia del equipo —, solo por la puerta. Con viento a favor, o con la puerta en una esquina donde corre aire, puede ser bastante más.
Las alternativas
- Puerta cerrada con buena señalización de que el local está abierto. Es lo más barato.
- Puerta automática corrediza. Se abre cuando alguien pasa y se cierra sola. El intercambio ocurre solo esos segundos.
- Vestíbulo de doble puerta. El aire solo se intercambia cuando las dos están abiertas a la vez, que es raro.
- Cortina de aire. Reduce el intercambio, pero no lo elimina. Tiene que cubrir todo el ancho de la puerta y estar bien elegida y ajustada para esa puerta; con viento, o mal ajustada, rinde mucho menos.
Si de todos modos la deja abierta
- Saque el termostato de la zona de la puerta. Si está cerca, el equipo trabaja sin parar intentando enfriar la calle, y el resto del local queda más frío de lo necesario.
- Ábrala solo en las horas de más tránsito, no todo el día.
- No compre más capacidad para compensar. Un equipo más grande enfría la calle más rápido; el problema sigue ahí, y la factura crece con él.
¿Quiere saber cuánto le cuesta a usted? Con el servicio de medición se ve el consumo del aire acondicionado hora por hora: un mes con la puerta abierta y uno con la puerta cerrada, y la diferencia queda en números. Escríbanos.