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Ventilador de techo y aire acondicionado: cuánto se puede subir el termostato

Un ventilador de techo gasta entre 15 y 40 veces menos que un split, y permite la misma comodidad con el termostato unos 2 °C más alto. Por qué funciona, el error que lo convierte en gasto y el sentido de giro correcto.

3 min de lecturaDICEC, Inc.

Un ventilador de techo gasta lo que un bombillo viejo. Un split de 12.000 BTU/h, más de mil watts.

Consumo típico, en watts

Ventilador DC
≈ 30 W
Ventilador
≈ 70 W
Split inverter
≈ 1.000 W
Split convencional
≈ 1.250 W
Ventiladores de techo en velocidad alta, con motor de corriente continua (DC) y con motor convencional. Splits de 12.000 BTU/h trabajando a plena carga. Valores típicos: cada modelo tiene los suyos en la ficha técnica.

Entre 15 y 40 veces menos. Por eso la pregunta no es ventilador o aire acondicionado, sino cómo usar el ventilador para que el aire acondicionado trabaje menos.

El ventilador no enfría el cuarto

Enfría a la gente. El aire en movimiento se lleva el calor de la piel y ayuda a evaporar el sudor, así que uno siente más fresco a la misma temperatura. El termómetro del cuarto no baja nada — de hecho, el motor del ventilador agrega un poquito de calor.

Eso tiene dos consecuencias.

La buena: con el ventilador, la misma comodidad se logra con el termostato más alto. El Departamento de Energía de Estados Unidos lo estima en unos 4 °F — alrededor de 2 °C — sin perder comodidad. La norma de confort térmico de ASHRAE reconoce el mismo efecto: con más velocidad de aire, la gente está cómoda a temperaturas más altas.

La mala: un ventilador encendido en un cuarto vacío no hace nada. No deja el cuarto más fresco para cuando usted vuelva. Solo gasta.

Cuánto se ahorra subiendo el termostato

Depende de la casa, pero la lógica es simple. El calor que atraviesa paredes y ventanas, y el del aire que entra por las rendijas, es proporcional a la diferencia de temperatura entre afuera y adentro.

Con 32 °C afuera, pasar el termostato de 23 a 25 °C achica esa diferencia de 9 a 7 grados: un 22 % menos de ese calor.

Otras partes de la carga cambian poco o nada con el termostato: el techo calentado por el sol, el sol que entra por las ventanas, la gente, los equipos. Por eso el ahorro total es menor que ese 22 %. Pero se suma otro efecto: con el cuarto más cálido, el equipo trabaja con el serpentín menos frío y rinde más por cada kWh.

Y el ventilador que lo hace posible cuesta de 15 a 40 veces menos de operar que el aire que está ahorrando.

Cómo usarlo bien

  • Sentido de giro: mirando desde abajo, en sentido contrario a las agujas del reloj. Así empuja el aire hacia abajo, sobre la gente. Muchos ventiladores tienen un interruptor en el cuerpo para cambiarlo; en Panamá va siempre en este modo.
  • Encendido solo con gente. Al salir del cuarto, se apaga. A diferencia del aire acondicionado, no hay nada que "mantener".
  • Suba el termostato de a un grado. Una semana en 24 con el ventilador, la siguiente en 25. Donde deje de estar cómodo, vuelva un grado atrás. Ese es su punto.
  • Tamaño acorde al cuarto. Un ventilador chico en una sala grande no mueve aire hasta donde está la gente, y ahí no sirve para subir el termostato.

Lo que el ventilador no hace

No saca humedad. En Panamá eso importa: el aire acondicionado no solo enfría, también seca — lo vimos en por qué gotea el aire acondicionado. Un ventilador solo, con el aire apagado en una tarde húmeda, mueve aire caliente y húmedo. Ayuda, pero no reemplaza al equipo.

Por eso la combinación que funciona es las dos cosas juntas: el aire acondicionado controlando la humedad a una temperatura un poco más alta, y el ventilador compensando la diferencia en la piel.


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