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Eficiencia energéticaAire acondicionadoPanamá

¿Conviene apagar el aire acondicionado al salir de casa?

Es de los mitos más repetidos: que apagar el aire y volver a enfriar la casa gasta más que dejarlo encendido. Para una jornada fuera, no es así. Por qué, cuándo la diferencia se achica, y por qué en Panamá no conviene apagarlo varios días seguidos.

3 min de lecturaDICEC, Inc.

"No lo apague, que después gasta más en volver a enfriar."

Es de los consejos más repetidos sobre aire acondicionado. Para una jornada fuera de casa, no es cierto. Y la razón es simple.

El calor entra según la diferencia con afuera

El calor que entra a una casa — por las paredes, el techo, las ventanas y las rendijas — depende de la diferencia de temperatura entre afuera y adentro. Cuanto más fría está la casa, más calor entra.

Con el aire encendido todo el día, la casa se mantiene fría y el calor entra a ritmo constante, todas las horas. El equipo tiene que sacar cada una de esas horas.

Con el aire apagado, la casa se va calentando. La diferencia con afuera se achica, y cada hora entra menos calor que la anterior.

Calor que entra a una casa por hora mientras no hay nadie. Con el aire encendido entra a ritmo constante todo el día. Con el aire apagado, la casa se calienta, la diferencia con afuera se achica y entra cada vez menos. La diferencia entre las dos es calor que nunca entró y que no hay que sacar. Gráfica ilustrativa.Calor que entra a la casa por hora — ilustrativoAire encendido todo el día: el calor entra sin pararAire apagado: la casa se calientay entra cada vez menoscalor que nunca entrólo que hay que sacar al volversale de casa3 h6 hvuelveEl calor que entra depende de la diferencia de temperatura con afuera. Con el aire apagado esa diferencia se achica,así que nunca entra más calor que con el aire encendido. Cuánto se ahorra depende de la casa y del equipo.
Al volver hay que sacar el calor que se acumuló, sí. Pero es menos que el que el equipo habría tenido que sacar todo el día para mantener la casa fría sin nadie adentro.

Al volver, sí, hay que sacar el calor que se acumuló. Pero ese calor es menor que todo lo que habría entrado manteniendo la casa fría durante la ausencia. El equipo trabaja más fuerte al volver, pero trabaja menos en total.

Cuándo la diferencia se achica

  • Ausencias cortas. Para una o dos horas fuera, la casa casi no se calienta y la diferencia es chica. Con un equipo inverter, que rinde mejor trabajando suave que a toda máquina, puede no haber ahorro.
  • Casas de mucha masa. Una casa de bloque y concreto se calienta despacio: el ahorro existe, pero es menor que en una casa liviana.
  • El sol de la tarde. Si la casa recibe mucho sol y usted vuelve a la hora más caliente, la recuperación es más larga. Ahí ayuda un termostato programable que encienda el equipo media hora antes de llegar.

Una alternativa intermedia es subirlo en vez de apagarlo: dejarlo en 27 o 28 °C mientras no hay nadie. Ahorra algo menos que apagarlo, y la casa se recupera más rápido.

La excepción de Panamá: varios días fuera

Para una jornada, apagar funciona. Para un viaje de varios días, no conviene apagar del todo.

Una casa cerrada sin aire acondicionado varios días en Panamá se llena de humedad: aparece el olor, la ropa del clóset se humedece y empieza el moho. Para ausencias largas, lo que funciona es dejar el equipo con la temperatura alta — 27 o 28 °C — o en modo de deshumidificación, para que la humedad no pase del 60 %. Es el mismo criterio que usan los hoteles para las habitaciones vacías.

Lo que nunca conviene

  • Bajar el termostato a 16 °C al llegar para que enfríe más rápido. No enfría más rápido: solo lo deja trabajando de más. Lo explicamos en termostato en 16.
  • Dejarlo encendido en un cuarto vacío "para que no se caliente" cuando nadie va a volver en horas.
  • Dejar el ventilador de techo encendido sin nadie. El ventilador enfría a la gente, no al cuarto.

¿Quiere saber cuánto le cuesta su aire en las horas en que no hay nadie? Con el servicio de medición se ve el consumo hora por hora. Escríbanos.

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